La acidosis tubular renal, o ATR, es una alteración relacionada con el proceso de reabsorción tubular renal de bicarbonato o excreción de hidrógeno en la orina, lo que resulta en un aumento del pH del cuerpo conocido como acidosis, que puede provocar un retraso en el crecimiento en los niños, dificultad para ganar peso, debilidad muscular y disminución de reflejos, por ejemplo.
Es importante identificar y tratar rápidamente el RTA a través de la ingesta de bicarbonato según lo recomendado por el médico para evitar complicaciones, como la osteoporosis y la pérdida de la función renal, por ejemplo.
Cómo identificar la acidosis tubular renal
La acidosis renal tubular a menudo es asintomática, sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer algunos síntomas, especialmente si no hay maduración del sistema excretor. Es posible sospechar ART en el niño cuando no es posible percibir el crecimiento correcto o el aumento de peso, y es importante llevar al niño al pediatra para que haga el diagnóstico y comience el tratamiento.
Los principales signos indicativos de la acidosis tubular renal son:
- Retraso en el desarrollo; dificultad para que los niños aumenten de peso; náuseas y vómitos; cálculos renales; cambios gastrointestinales, con estreñimiento o diarrea; debilidad muscular; reflejos disminuidos; desarrollo tardío del lenguaje.
Los niños diagnosticados con TAR pueden llevar una vida completamente normal y de calidad siempre que realicen el tratamiento correctamente para evitar complicaciones. Sin embargo, es posible que se vuelvan más susceptibles a las infecciones debido a la mayor fragilidad del sistema inmune.
En algunos casos, los síntomas de la acidosis renal tubular pueden desaparecer entre 7 y 10 años debido a la maduración de los riñones, sin necesidad de tratamiento, solo monitoreo médico para evaluar si los riñones están funcionando correctamente.
Causa y diagnóstico de ART
La acidosis renal tubular puede ocurrir debido a cambios genéticos y hereditarios, en los que la persona ya nace con cambios en el proceso de transporte del túbulo renal, que se clasifica como primaria o debido a efectos adversos de medicamentos, inmadurez de los riñones al nacer o como consecuencia otras enfermedades, como diabetes, enfermedad de células falciformes o lupus, por ejemplo, en las cuales el cambio renal ocurre con el tiempo.
El diagnóstico de ART se realiza en función de los síntomas presentados por la persona y los análisis de sangre y orina. En el análisis de sangre, se evalúa la concentración de bicarbonato, cloruro, sodio y potasio, mientras que en la orina se observa principalmente la concentración de bicarbonato e hidrógeno.
Además, la ecografía de los riñones puede estar indicada para verificar la presencia de cálculos renales o radiografías de las manos o los pies, por ejemplo, para que el médico pueda verificar si hay cambios en los huesos que puedan interferir con el desarrollo del niño
Como se hace el tratamiento
El tratamiento de la acidosis tubular renal se realiza de acuerdo con la guía del nefrólogo o pediatra, en el caso de los niños, e implica tomar bicarbonato a diario en un intento por reducir la acidosis tanto en el cuerpo como en la orina, mejorando el funcionamiento del cuerpo.
A pesar de ser un tratamiento simple, puede ser bastante agresivo para el estómago, lo que puede provocar gastritis, por ejemplo, que genera molestias para la persona.
Es importante que el tratamiento se realice de acuerdo con la recomendación del médico para evitar la aparición de complicaciones relacionadas con el exceso de ácido en el cuerpo, como deformaciones óseas, la aparición de calcificaciones en los riñones y la insuficiencia renal, por ejemplo.
