- Como se hace el examen
- En que situaciones se debe hacer
- Cómo prepararse para el examen
- ¿Cuáles son los riesgos del examen?
La arteriografía, también conocida como angiografía, es una herramienta de diagnóstico que le permite observar la circulación de la sangre y los vasos sanguíneos en una región específica del cuerpo, para que pueda identificar posibles cambios o lesiones que causan ciertos síntomas.
Las regiones donde se usa más esta prueba son la retina, el corazón y el cerebro y, para poder realizarla, es necesario usar un agente de contraste, que hace que los vasos sanguíneos sean más visibles.
Como se hace el examen
La metodología de examen varía según la región a analizar. Antes de comenzar el examen, se administra anestesia local o sedación y luego se inserta un tubo delgado en una arteria, generalmente ubicada en la ingle, que se envía a la región a analizar, donde se inyecta una sustancia de contraste, y luego Se recogieron las imágenes respectivas.
Durante el examen, el médico puede aprovechar la oportunidad para eliminar los coágulos, realizar una angioplastia, que consiste en dilatar un vaso sanguíneo estrechado o insertar una malla en el vaso, para que siga funcionando. Vea cómo se hace la angiplastia.
El procedimiento dura entre 30 minutos y 2 horas y, por lo general, no causa dolor.
En que situaciones se debe hacer
La arteriografía es un examen que generalmente se indica en las siguientes situaciones:
- Enfermedad coronaria, como angina; Aneurismas; Aterosclerosis; Accidente cerebrovascular; Infarto de miocardio; Gangrena; Insuficiencia orgánica; Degeneración macular; Retinopatía diabética.
Cómo prepararse para el examen
Antes del examen, el médico puede recomendar suspender cualquier tratamiento que involucre medicamentos, como agentes antiplaquetarios o anticoagulantes, que interfieren con la coagulación de la sangre.
Además, no debe comer ni beber después de la medianoche del día anterior al examen.
Sin embargo, en algunos casos, este examen puede tener que realizarse de forma urgente y no es posible prepararse con anticipación.
¿Cuáles son los riesgos del examen?
La arteriografía es relativamente segura y las complicaciones son poco frecuentes. En algunos casos, pueden producirse hematomas o sangrado en la región y, más raramente, infecciones o reacciones alérgicas.
