- Posibles síntomas de alergia.
- Qué hacer en caso de alergia.
- Como se hace el tratamiento
- Como confirmar el diagnóstico
La alergia al desodorante es una reacción inflamatoria de la piel de la axila, que puede causar síntomas como picazón intensa, ampollas, manchas rojas, enrojecimiento o sensación de ardor.
Aunque algunas telas, especialmente las sintéticas, como lycra, poliéster o nylon, también pueden causar alergias en las axilas, en la mayoría de los casos, esta irritación surge debido al desodorante utilizado. Esta alergia ocurre porque algunos desodorantes pueden contener sustancias más irritantes, como los perfumes, que pueden hacer que el cuerpo desarrolle una respuesta inflamatoria. Ver otras causas de alergia en la piel.
Por lo tanto, cuando aparecen los primeros síntomas de alergia, lo más recomendable es lavar las axilas con abundante agua y jabón de pH neutro, para evitar agravar la reacción, luego pasar un poco de crema calmante, con aloe vera, por ejemplo, para hidratar y calmar la piel.
Posibles síntomas de alergia.
En caso de alergia al desodorante, generalmente uno de los primeros síntomas que aparece es la sensación de ardor y la piel irritada, sin embargo, otros síntomas incluyen:
- Ampollas o manchas rojas en la piel; bulto en la axila; picazón muy intensa; enrojecimiento.
En algunos casos, cuando el desodorante no se elimina de inmediato, incluso puede aparecer descamación, ampollas o incluso quemaduras en las axilas.
En personas con mayor sensibilidad, pueden aparecer otros síntomas graves de alergia, como hinchazón en la cara, ojos o lengua, sensación de algo atrapado en la garganta o dificultad para respirar. En estos casos, es aconsejable ir inmediatamente al hospital para tomar un antihistamínico y un corticosteroide directamente en la vena, evitando complicaciones graves, como un paro respiratorio.
También verifique que otros problemas puedan causar manchas rojas en la piel.
Qué hacer en caso de alergia.
Cuando aparecen síntomas de alergia al desodorante, es importante actuar rápidamente, siendo necesario:
- Lave el área de las axilas con abundante agua y jabón de pH neutro, para eliminar todo el desodorante aplicado; Aplique productos hipoalergénicos o calmantes, como cremas o lociones con aloe, manzanilla o lavanda, por ejemplo, que calmen e hidraten la piel; Aplique compresas de agua fría sobre las axilas, para reducir los síntomas de irritación y sensación de ardor.
Después de lavar e hidratar la piel, se espera que después de 2 horas los síntomas desaparezcan por completo, si esto no ocurre o si los síntomas empeoran, se recomienda que consulte a un dermatólogo lo antes posible.
Además, si los síntomas se convierten en dificultad para respirar o una sensación de algo atascado en la garganta, se recomienda ir rápidamente al hospital o la sala de emergencias, ya que estos son signos de una reacción anafiláctica, una situación de alergia que necesita tratamiento urgente.
Como se hace el tratamiento
El tratamiento de la alergia al desodorante depende de los síntomas, y puede implicar el uso de medicamentos antihistamínicos como Loratadina o Allegra, o corticosteroides, como Betametasona. Estos remedios alivian y tratan los síntomas de alergia y deben ser recetados por un dermatólogo.
En los casos en que hay mucho enrojecimiento o picazón en las axilas, también se pueden recomendar ungüentos con propiedades antihistamínicas, que ayudan a aliviar estos síntomas.
Como confirmar el diagnóstico
El dermatólogo puede hacer el diagnóstico de alergia al desodorante observando los síntomas que aparecen en las axilas después de aplicar el producto. Después de este primer análisis, el médico puede ordenar una prueba de alergia para confirmar el diagnóstico e identificar el componente que causa la alergia. Descubra cómo se realiza la prueba de alergia.
Por lo tanto, en algunos casos es posible elegir desodorantes que no contengan compuestos que causen alergias, evitando así la aparición de este tipo de reacciones.
Para evitar la alergia al desodorante, es importante probar siempre el desodorante en una pequeña región de la axila antes de dejarlo actuar durante unas horas, para verificar si aparece o no una reacción no deseada.
